Mónica Mayorquín: La empatía como estrategia y la CI como función estratégica

- trinimaturana
- Voces de la Industria
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“Recuerden que estamos comunicándonos con humanos. Es importante comunicar con claridad y con empatía.”
Con esta frase, Mónica Mayorquín resume no solo su filosofía profesional, sino también la urgencia de transformar la comunicación interna en un músculo estratégico capaz de humanizar empresas que, en sus palabras, “se han deshumanizado tanto que han olvidado la importancia de la empatía”.
Fundadora de MEMV Consulting y con trayectoria en compañías globales como Nokia y GE, Mónica ha trabajado en distintos países e industrias, siempre con un mismo propósito: convertir la comunicación interna en un partner estratégico del negocio.
Una pasión que nació de una experiencia límite
“Yo creo que fue una experiencia personal que viví, que estuve cercana a la muerte, que me hizo conectarme más conmigo misma y me puso la semillita del servir, de aportar valor”.
Durante su reincorporación al mundo laboral en Reynosa, México, vio un anuncio de Nokia buscando un Internal Communications Specialist. Aunque aún caminaba con bastón, y usaba una férula, decidió postularse.
“Me apasioné porque era una posición en la que podía servir, ayudar a los empleados a entender mejor la estrategia de la compañía… y que sintieran que su trabajo tenía valor”.
Ese fue el inicio de una carrera marcada por la convicción de que la CI no es un accesorio, sino una función estratégica en la vida de las organizaciones.
El peso del liderazgo
Uno de los temas que Mónica trabaja con fuerza desde su consultora es el rol de los líderes.
“Hay que hacerles entender a los líderes su rol de comunicadores… ellos como líderes son los responsables de comunicar a sus organizaciones de una manera clara, efectiva y empática”.
Su enfoque parte de entender los pain points de los directivos y, desde ahí, acompañarlos en el proceso.
“Los managers y supervisores… tienen un papel súper importante y son el canal número uno para comunicar mensajes, sobre todo si son mensajes difíciles”.
Estrategia más allá de clics y likes
Mónica es tajante al hablar de métricas:
“Algo muy importante que se debe medir más que los clics y los likes son las conductas que se modifican en los empleados”.
Para ella, la verdadera fuerza de la CI radica en alinear la estrategia de comunicación interna a la estrategia de negocio. Solo así es posible medir el impacto real y generar valor sostenible.
Tensión con HR y Marketing: poner orden desde arriba
La eterna discusión sobre a qué área pertenece la CI no le resulta ajena:
“Viene desde definir el rol de la comunicación corporativa en la organización y hacerles ver que no somos ni marketing ni somos HR”.
Su recomendación es clara: asegurar una silla en el leadership team. De lo contrario, advierte,
“Vas a estar constantemente luchando una batalla que nunca vas a ganar”.
Academia al debe
Mónica es crítica con la formación universitaria:
“La academia está en el año de la piedra todavía… tendría que formar buenos comunicadores estratégicos para que nuestra función continúe su evolución”.
Reconoce que la diversidad de perfiles en CI aporta miradas, pero insiste en la necesidad de consolidar la disciplina como un campo propio, con identidad y valor académico real.
Inteligencia artificial: herramienta, no reemplazo
Sobre la irrupción de la IA, Mónica tiene una visión equilibrada:
“La veo como una herramienta que nos va a ayudar a digitalizar muchos procesos que nos quitan tiempo y no son estratégicos… pero no la usaría para escribir mensajes sensibles”.
Considera que el riesgo está en abusar de la herramienta y generar una dependencia que empobrezca la calidad humana de los contenidos.
Un mensaje para la próxima generación
Si tuviera que hablarle a estudiantes de comunicación, su consejo sería claro:
“Recuerden que estamos comunicándonos con humanos. Es importante comunicar con claridad y con empatía”.
Una frase sencilla pero profundamente estratégica en tiempos de empresas obsesionadas con métricas y resultados inmediatos.
Cierre
Mónica Mayorquín representa a una generación de comunicadores internos que, desde la práctica y la convicción, están empujando la disciplina hacia un nuevo nivel de profesionalización.
Su voz se suma a las muchas que, desde The Internal Voices, buscan recordarnos que la comunicación interna no se trata de mandar correos, sino de movilizar culturas con empatía, estrategia y propósito.